Punto de vista de Camila:
Sinceramente, mi corazón latía con fuerza de felicidad al oír cómo Javier me había protegido y defendido mi honor hace un rato. Y… la verdad es que yo también lo echaba muchísimo de menos. Ese breve beso de hace un rato no parece haber sido suficiente para saciar la sed de añoranza que he reprimido durante cinco años. Quiero más.
¡Pero, por supuesto, no aquí!
Sigo envuelta en el miedo a que algún miembro del personal del hospital nos vea, sobre todo porque la mayoría d