CRISTÓBAL
—No te hagas esto a ti, y tampoco se lo hagas a ella —son las palabras de Héctor.
Niego con la cabeza resignada y con completo cansancio.
Llevo horas en este hospital, cuidado de mi madre y tratando de pasar el mayor tiempo con ella. No he regresado al trabajo, mi amigo, incluso Beatrice, son los que me están ayudando desde la oficina y me avisan de cualquier asunto.
Y sobre el investigador, todavía no he tenido respuesta, él tiene mi número.
—Trato de mantenerme fuerte, por mamá —le