Mundo ficciónIniciar sesiónOFICINA SACERDOTAL.
Kayla no entendía absolutamente nada de lo que estaba ocurriendo, su vista comenzó a ponerse borrosa, una ola de calor recorría su cuerpo, le dolía la cabeza y la boca la sentía seca.
—Te voy a enseñar lo que hace un hombre de verdad.







