Mundo ficciónIniciar sesiónLa sangre se le congeló a Kayla al darse cuenta de la situación en la que se encontraba, con ojos curiosos escudriñó el lugar, el sitio estaba pulcro y totalmente ordenado, olía a productos de aseo del hogar, y a alcohol.
—No tengas miedo princesa —susurró Dexter sintiendo un ligero temblor en el cuerpo—. Ahora estás a salvo.
<






