Capítulo 51: Su protección.
Humillada, débil y sin escape.
El recuerdo de ese hombre rubio cruzó por la mente de Tatianna en ese momento de desesperación.
Ella que torpemente se movía todo lo que podía para que ese señor no la tocara fácilmente.
¡CLANK!
Un fuerte sonido se escuchó en ese momento desde la entrada a esa lujosa habitación.
El viejo que encimaba a Tatianna furioso se levantaba de la cama yendo a ver qué sucedía.
Sin embargo, apenas él bajó con dificultad por su peso, ese hombre rubio ya había ingresado