Capítulo 46: Porque tú eres mía.
3: 40 pm.
La tarde de ese mismo día, Tatianna ingresó a la oficina de Vladimir.
Clac~
Apenas ella cruzó la puerta se sentó sobre una silla acolchada frente al escritorio de ese CEO.
—¡Necesito hablar contigo! —exclamó ella de inmediato interrumpiendo a su esposo.
Él que seguía trabajando frunció el ceño al ser interrumpido por Tatianna. Vladimir era un hombre muy serio en sus obligaciones, no le gustaba que le molesten en momentos donde dedicaba su atención a su trabajo.
De hecho, era su