Un débil aliento sopló en su oído, y Clara no había estado tan cerca de un hombre en mucho tiempo.
Además, este hombre la llamaba por su nombre, lo que la hizo sentir incómoda y tensa.
¿No se suponía que él ya estaba comprometido con Mónica?
Fernando se asustó al ver la situación, preocupado de haber ofendido a esta médica milagrosa y temiendo que ella se enfadara y se negara a tratarlo. Rápidamente dijo: —Lo siento, mi jefe ha perdido el juicio.
—Hmm. —Clara lo ayudó a sentarse al borde del bar