Hernán dijo con calma: —Mira hacia adelante, ¿qué ves?
Clara dio unos pasos hacia adelante hasta llegar al borde del acantilado. Pasó por el bosque y vio las imponentes montañas en la distancia, con una cadena interminable de picos nevados.
—Libertad.
—Sí, una vez que cruzas este abismo, lo que te espera es la libertad.
Sin embargo, después de tantos intentos frustrados por Diego, Clara ya no tenía valentía.
Tenía miedo, temía ser atrapada de nuevo y caer en una oscuridad interminable.
—¿Es que