Clara sintió un sobresalto en su corazón y volteó a mirar a Diego. —¿Qué tontería estás diciendo?
Diego seguía mirando hacia el horizonte con expresión serena. —Todos moriremos en algún día. Si en el futuro me sucede algún accidente...
—No hables de esas cosas. —Clara se sentía apretada por dentro. No quería escuchar la palabra "accidente", y colocó instintivamente su mano en su vientre.
En silencio, Diego llevó a Clara a una zona comercial cercana, donde pasearon, cenaron y vieron una película,