Clara no quería aceptar estos hechos, pero no tenía más opción. Los acontecimientos ya habían ocurrido y, no había nada en el mundo que pudiera retroceder en el tiempo.
Su vida se había pagado con la sangre de muchos, y a partir de ahora, Clara viviría no solo para sí misma.
—No te preocupes, no haré tonterías. Ve a darte un baño y descansar. Puedes estar tranquilo, no huiré más.
Diego se sorprendió al escuchar esas palabras de Clara. Su despertar la transformó por completo.
Si antes era como un