Clara no le prestó mucha atención a los episodios de náuseas, hasta que, en los días siguientes, cualquier rastro de aceite en la comida le provocaba un malestar incontrolable.
La náusea pasó de ser un mero malestar a episodios reales de vómito, y eso la inquietó aún más.
Desde su regreso de la isla, había dejado de tomar medicamentos, y su estómago no le había dado problemas durante un buen tiempo.
Al principio, pensó que se trataba de una recaída, pero los vómitos se intensificaron de tal mane