Clara ya había decidido irse a la isla con Carlos para salvar a Quirino. Antes de partir, tenía un asunto importante que atender.
El auto se detuvo en la orilla del mar, y Carlos estaba un poco perplejo. —Hermana Clara, ¿qué estás haciendo?
—Nada importante, solo necesito enfrentar a alguien. —Clara cerró la puerta con determinación.
La firmeza de su espalda inquietó a Carlos. Clara había cambiado mucho desde su reencuentro y se mostraba excepcionalmente tranquila.
¿Estaba pensando en buscar a V