Clara notó que ni Lucas ni Fernando habían venido. En la isla, había varios sirvientes y cocineros que le habían preparado una gran cena de mariscos.
Ella no dijo nada y se concentró en tomar la sopa.
Este silencio inusual incomodó mucho a Diego, así que decidió iniciar la conversación. —Clari, recuerdo que solías hablar mucho en el pasado.
Clara hizo una pausa, sí, solía hablar mucho en el pasado.
En aquel entonces, él estaba ocupado todos los días, ya sea viajando por trabajo o en la oficina,