Isolda estaba distraída, más preocupada por la actitud especial de Alfonso hacia Clara que por su hija.
¡Seguro que él conocía a Clara!
En ese momento, la nieve caía en grandes copos afuera. Eduardo conducía personalmente, con otros vehículos abriendo el camino. Eduardo echó un vistazo al espejo retrovisor y vio a Alfonso mirando fijamente la nevada, con una expresión seria que no revelaba lo que pensaba.
—Papá, ¿conoces a la señorita Suárez?
Alfonso suspiró suavemente sin responder. Eduardo apr