En ese momento crucial, ¿quién llegó?
En la ciudad de Ávila, ella no tenía amigos, y mucho menos servicio de entrega a domicilio.
Al abrir el mensaje, se encontró con un rostro familiar.
Era Diego.
¿Cómo pudo encontrar este lugar? ¿Tiene un olfato de perro de verdad?
—Hermano, Diego está aquí. Saldré a ver qué pasa.
—Hmm.
Habían hecho un trato entre ellos, así que no era posible que él viniera hasta aquí solo por eso. Claramente, algo había ocurrido.
De todos modos, él no haría daño a sí mismo.