Mundo ficciónIniciar sesiónUn conjunto, un vestido que casi nunca usaba y el cabello suelto; ¿quién querría verme a los ojos cuando un escote pronunciado visualizaba mis pequeños pechos? Seguramente que nadie, pero uno de cada ocho chicos puede entrarte en una noche.
Por suerte divina, y gracias a todos los dioses griegos, nadie quería mi atención. Lou me había pasado a buscar, ella llevaba una flamante mini falda y un top del mismo color. Me gustaba salir con Lou







