Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Pero te he dicho que...!
—¡Lo sé, lo sé! ¿Qué más quieres que yo haga? ¡Estoy harto de todo esto!
—¡Tú debías ir por Jess! ¡No has hecho nada!
Y yo desde un lugar, arrinconada y escuchando los gritos de ambos estúpidos peleándose. Aquella noche, sólo se escuchaban sus gritos. Discutían por sus cosas del negocio, por sus travesuras, sus locuras. Me







