87. Mi Pequeña Insaciable
Horas después
Nunca me acostumbraré a lo increíble que es verle y escucharle hablarle a los nuevos empresarios. Mucho menos conseguiré superar lo que es verlo vestido así de elegante y siendo admirado por todos, es una revolución para mis sentidos, y aquí estoy sentada en el sofá del espacio que le dieron para cambiarse esperando a que mi prometido regrese.
La puerta finalmente se abre y su sonrisa al verme es inevitable.—Hola— me dice divertido y sonrió.
—Hola, ¿Por qué mejor no cierras la pu