80. Confesion
Me tiene sentada entre sus piernas aquí en nuestra cama después de haber cenado en este mismo lugar, ya que estábamos más cómodos. Sus brazos siguen aprisionándome contra él a la altura de mi abdomen, y debo admitir que me fascina el sentirle así tan cerca y tan mío. —Me ha encantado tu sorpresa. — Dice y se sonríe.
Rio ante su comentario y pienso que en realidad no ha quedado tal como lo había planeado en mi mente, pero lo único que en verdad queríamos los dos eras disfrutarnos. —La hemos arru