Lucas se disponía a golpear una vez más a Thomas en el rostro, cuando de forma sorpresiva sintió como alguien le detenía el brazo. Se trato de un toque ligero, pero que fue suficiente para sacarlo del frenesí en que se encontraba. Detuvo su mano justo a la mitad del camino, volteando a ver a quien le sujetaba; encontrándose con Margaret.
—Déjalo —le pidió con lágrimas en los ojos.
—¿En verdad me estas pidiendo esto? —le cuestiono, sorprendido porque precisamente fuese ella quien deseara algo