Mundo ficciónIniciar sesiónNo entendiste muy bien porque estaba tan misterioso y mucho menos porque había tantos aperitivos en la sala. Me preguntaste mil veces que cual era la sorpresa y yo seguía negándome a responderte; a pesar de que me intentaste sacar la información a punta de besos y cosquillas. Parecíamos dos niños chiquitos discutiendo por toda la casa para que el otro hablara.
Te paraste con tus brazos en jarra y me miraste seria. —Ya no me est&aacu







