–Catalina, ¿este es el hombre por el que llorabas en Londres? – el sonrojo de Catalina aumenta
–Catalina es una niña muy buena ¿verdad señor, verdad que ya no hará llorar a Catalina?
–No, no volveré a hacer que Catalina derrame lágrimas – besando a Catalina en los labios – además ella me dará una familia
–Es bueno saber eso – suspirando
–Papá ¿Qué ha pasado en Londres durante mi ausencia?
Dejando su taza de té en la mesita – bien ¿por dónde empiezo? Bien su majestad me ha nombrado caballero hace