–¡Adrián, mi amor! – cae al suelo con Adrián en sus brazos – ¡mi amor háblame por favor háblame!
–Va uno falta la otra – recarga su arma y se acerca – vas a morir m*****a esclava
–¡Nunca vas a tener la hacienda de Adrián, mucho menos la mía maldito asesino! – llorando mientras se aferra a Adrián
–Catalina…co…corre…no…no…te…preocupes…por…mí
–¡No te voy a dejar!
–No…no seas terca ¡vete de una vez! ¡no quiero morir sabiendo que te paso algo! ¡piensa en el niño que esperas!
–¡Y yo no quiero vivir s