Capitulo 24

Llegamos a una finca despoblada, al entrar al terreno había una casa de madera ya vieja, mi cuerpo aún seguía temblando por el miedo y por no saber que nos haría este tipo principalmente a su objetivo que era la niña.

Quería gritar como una loca, quizás alguien nos escucha  y viene ayudarnos, sin embargo no puedo porque los niños pueden salir dañados, cualquier movimiento puede provocar una desgracia.

—Bien hemos llegado espero que mi hermanita ya esté aqui p

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