Robert estaba paseando por la biblioteca de su casa, estaba preocupado por Velkan, ya habían pasado casi dos horas desde que lo había llamado advirtiéndole de un tipo que había visto salir del estacionamiento de su edificio.
Aunque se tardara mucho recogiendo algo de ropa ya debería estar llegando. Eran unos 40 minutos desde el edificio de Velkan hasta la mansión solamente y tal como él manejaba podía recortar ese tiempo hasta casi la mitad.
No, no estaba tranquilo. Una especie de angustia le