Rodrigo De la Sierra
Le había dejado a Jazmín una nota en la cafetería con una mujer muy amable que se llama Sanjuana, esperando que ella se la hubiera hecho llegar. Lo que menos quería o necesitaba ahora, era tener más problemas de los que ya tenía y valiéndome Dora, yo no podía estar perdiendo mi tiempo ahora, cortejando a Jazmín y jugando a ser su noviecito cuando las cosas estaban de color de hormiga con mi suegra.
–Rodrigo, mi amor – Sandra me sacó de mi mundo – Deberías de irte hoy a dorm