Matías se quedó atónito por un momento. No es de extrañar que su amigo Felipe haya venido al bar a ahogar sus penas. ¡Esta situación es realmente intensa!
—¡Justo a tiempo, aprovechemos esta oportunidad para conocernos!—dijo Matías con una sonrisa. —Hola, cuñadita, soy Matías, amigo de Felipe.
Esta vez, Clara se quedó perpleja.
—No fue Felipe quien llamó, sino su amigo.
Esta fue la primera vez en más de medio año que tuvo contacto con un amigo de Felipe. Como no le agradaba Felipe, tampoco s