Mundo de ficçãoIniciar sessãoTai se pegó así mismo con frustración viendo la escena delante de sus ojos. “Lo siento chicos, siento no haber estado aquí con ustedes, pero os juro que esas malditas mujeres pagarán por esto”. A Tai lo invadió una gran tristeza la cual lo llevó a hablar con sus amigos caídos “Pensar que nos escapamos por los pelos de las autoridades de Europa y Estados Unidos, únicamente para venir a morir en menos de dos meses







