Sin embargo, a Zachary, un hombre tan noble como un rey, nunca le había importado cómo lo veían los demás. Él solo miró atentamente el pequeño rostro de Naomi sin mirar a nadie más.
“Tu mami prometió casarse conmigo, y no puede casarse con nadie más sin mi permiso, ¿lo entiendes?”.
Parpadeando con sus grandes ojos deslumbrantes, la niña miró a Zachary y Sotiria.
Aunque todavía no podía comprender gran parte del mundo de los adultos, ya que aún era pequeña, sabía que tenía que cumplir sus prom