“M*ldita seas, p*rra. Ya vete al infierno”.
Tiffany se despertó en un instante como si le hubieran vertido un balde de agua helada.
Ella conocía y entendía a Bryson. Él era un hombre que había logrado mucho. Ella había estado con él durante mucho tiempo y nunca lo había escuchado regañar a nadie. ¡Nunca había pensado que ella sería la primera persona a la que regañaría!
Aturdida, vio como Bryson y Charlotte se daban la vuelta y se iban juntos. No fue hasta que se alejaron más de 30 pies que T