Jebediah tomó su mano.
“Lory, ella está aquí”.
La mirada deslucida de Lorraine se animó un poco cuando vio a Charlotte llegar junto a su cama. Ella abrió los labios débilmente. “Quiero hablar con ella a solas. Por favor, váyanse todos”.
Sin embargo, Jebediah tomó su mano, sujetándola con más fuerza que nunca. “Lory, terminaste sufriendo mucho la última vez que te dejamos sola con ella. ¿Por qué no aprendes? No dejaré que ella te lastime. Yo te protegeré. No me iré a ningún lado”.
Lorraine no