Entonces Charlotte finalmente lo comprendió…
Zachary podría ser un demonio de sangre fría, pero su corazón no siempre era frío.
Él también tenía la capacidad de generar calidez.
“Entonces, ¿qué hay de tu bebé?”.
Zachary, que era un maestro en ocultar sus emociones, sintió que le temblaba la garganta. Su voz temblaba.
'La chica que he estado buscando… ¡Es Charlotte! ¡Soy el hombre que se acostó con ella!'.
Zachary, de 23 años, nunca había estado tan emocionado en su vida.
Los ojos de Charl