En ese momento, la tristeza en los ojos claros y helados de Zachary se disipó. Fue reemplazado por una calidez desbordante que le dio a Charlotte la impresión equivocada de que tenía una ilusión.
Era la mirada más cálida que jamás había visto. Tanto así que le recordó el sol brillante que despertaba a las flores de su letargo en primavera.
Un hombre solo tendría este tipo de mirada cuando mira al amor de su vida.
Charlotte parpadeó con fuerza, y cuando abrió los ojos para mirar de nuevo a Zac