Charlotte se despertó tranquilamente, solo para sentir que sus extremidades estaban entumecidas y débiles y que su cuerpo se sentía pesado, como si no le perteneciera.
“¡Está despierta!”. Ella escuchó una clara voz femenina que provenía de su lado derecho. “Felicidades, como era de esperar, la operación salió bien. Si nada sale mal, te verás exactamente igual que antes cuando te quitemos la gasa de la cara”.
Charlotte miró en la dirección de donde venía la voz y vio que la persona que le habla