Mundo ficciónIniciar sesiónNarra David
Pasaron dos días desde el funeral de mi mamá, en los que no supe nada de Itziar y me encerré a deprimirme en mi apartamento, lloraba y dormía, era lo único que hacia e incluso ni al Hospital Veterinario, me había presentado. Estaba en una profunda depresión y desolación, nada me podía consolar, nada me motivaba a seguir, me sentía sumamente vacío y sumamente culpable. Esa tarde fue a mi apartamento







