Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé cuánto tiempo, estuve sin despertar pero cuándo lo hice, estaba sola con David, en la oficina de Don Alfonso, recostada en un sillón, mientras él tomaba mi mano y estaba de rodillas en el suelo, mirándome con los ojos llenos de lágrimas.
- Itziar, mi princesa. Gracias a Dios reaccionaste – me dijo David y me besó en la mano.
- David, ¿Qué pasó, mi amor? – le pregunté sin recordar,






