Terminé de subir el último capítulo de mi nueva novela, no podía quejarme ante la receptiva audiencia que tenía de fans en plataformas virtuales. Además, entre la universidad, Cadie, José Luis y mis historias he aprendido a conocerme mucho mejor y esa loca, inmadura y superficial mujer ya no quedaba ni rastro. Como tampoco sé de mis padres o del padre biológico de Cadie, a ellos se los tragó la tierra.
—¡Oh! Betty.
—¡Voy mamá Samanta!
Desde hace mucho la llamaba así, ella se ha portado como u