**VICTORIA**
Las guerras no terminan cuando firmas un divorcio; al contrario, ese es el momento en que realmente comienzan.
Mientras observo el vestido sobre la cama, no siento tristeza, sino emoción, porque esta noche regresaré a la mansión Blackwood, no como la esposa de Alexander, sino como la mujer que todavía conoce cada rincón de esa familia mejor que nadie.
Amaya cree que ya ganó… Qué ingenua.
Hay lugares que no se conquistan con un matrimonio, sino con años de pertenencia, conociendo a