Fiorella
Despierto en medio de una sala de emergencias, estaba aturdida, no recordaba cómo había llegado hasta aquí, tenía en mi brazo puesto un suero, con la mirada busque a alguien conocido, pero no había nadie.
Paso un buen rato, hasta que una enfermera ingreso y al verme le hice señas con mi mano.
—¿En dónde estoy? —fue lo primero que le dije.
—Tranquila está en una sala de primeros auxilios, afuera está la policía ¿Está lista para declarar?
—¡Pero! No entiendo ¿Y mi bebé?
—Todo está bien,