Fiorella
—Acepto salir contigo, siempre y cuando no vuelvas a repetir eso de que me amas, no puedo con todo Dante.
—Está bien, ve a dejar tus cosas, aquí te espero —me dijo todo feliz, lo mire por una milésima de segundo e ingrese en mi casa, fui directo a mi habitación y al cerrar la puerta me tape la cara, no podía creer que me sentía así de boba por la salida.
—¿Estás por salir? —me intercepta mi hermana al llegar a la sala.
—¡Mel! Disculpa, no te vi —le digo con sinceridad.
—¿Es él cier