CAPÍTULO TREINTA Y DOS
El taxi se dirigía a las empresas APE Global Group S.A, cuando una llamada sobresaltó a Emily.
Ella buscó en su cartera el celular, que sonaba con insistencia una y otra vez. No lo encontraba que, en su desesperación, prácticamente dio vuelta la cartera en el asiento trasero dejando todas sus cosas esparcidas a su lado, hasta que encontró su celular.
era el número de Aiden, que entre el enojo y el alivio contestó de inmediato para saber cómo estaba.
—¡Santo cielo Aiden! ¡