CAPÍTULO CIENTO CINCUENTA Y TRES
Emily no dejaba de morderse las uñas. Su pierna derecha se movía inquietamente y no podía concentrarse con el ruido de la televisión, que era lo único que se escuchaba en la sala de espera.
Aiden y Alex se estaban demorando mucho, por lo que pensó en ir en su búsqueda, pero justo cuando ella no aguanto más y se puso de pie, vio a los hermanos Preston doblar por el pasillo.
Dio un suspiro largo y se volvió a sentar.
Cuando Aiden llegó a su lado, Emily de inmed