Me miró seriamente y sostuvo su mirada por un minuto, ¡Dios! No era para tanto, ¿por qué tenía que mirarme así?.
Hicimos la tarea completamente, la habíamos terminado en ese mismo día, era maravilloso.
Luego salimos de la casa y todos nos despedimos de Angela.
—Podemos ir a algún lugar todos, ¿no creen?. —preguntó Male
—Me parece bien ir a comer. —respondió Adrián
—No. —respondí seria —No quiero ir.
Cristian me miró confundido pero aun así no dijo absolutamente nada
—Esta bien chicos,