Sara le pegó un fuerte golpe en el brazo, y enseguida de esto le dió una patada que la mandó al suelo.
—¡Te dije que no!, ¡a mi nadie me obliga a ni m****a!. —Gritó — Deja de ser tan urgida, debes aceptar que por primera vez en tu vida alguien no se fija en ti, ni le interesas, así te duela en el ego debes aceptarlo. Pareces UR-GI-DA. ¿no te da pena?. —Estaba cansada, explotó
Todos estaban mirando, y algunos estaban grabando desde el principio cuando aquella peli negra había tomado a Sara del cu