—¿Qué sentiste cuando te enteraste que tu ex pareja te fue infiel? —preguntó la mujer.
Ian mordió un poco su labio inferior, después pasó saliva y sus ojos pasearon por el escritorio de madera oscura, que tenía un tono caoba oscuro.
Aún no se acostumbraba a estar en una habitación como aquella. El primer día, tuvo que acostarse en el diván, pero se sentía tan incómodo que le pidió a la doctora que lo dejara sentarse en un sillón, para sentir que solamente conversaba con alguien.
Llevaba en esa