Volteó a verla con mucha seriedad y apretó los labios unos segundos, mientras pensaba.
—La última vez que hablé con él fue hace más una semana —respondió—, ¿por qué?
—Es que… no ha llegado a la empresa —no sabía por qué le estaba dando explicaciones—. Quería saber si estaba bien.
—Pues habla con él si quieres saber —dijo con cierto enojo en su voz.
Emely comenzó a temer lo peor, ¿acaso Ian sabía algo? ¿Tendría algo que ver en todo el distanciamiento de Luciano?
Se quedaron viendo fijamente y se