Capítulo 26: Al borde del abismo.
El viaje llegaba a su fin; era hora de volver a la dura realidad.
Ximena estaba de pie en el acantilado, el viento acariciaba su rostro mientras observaba las olas romper con fuerza contra las rocas. El aroma salado del mar impregnaba el aire, mezclándose con el sonido atronador de las olas. Una mezcla de melancolía y nerviosismo invadía su pecho, como si estuviera en la cima del mundo y al borde de un abismo al mismo tiempo.
Alejandro se acercó lentamente por detrás y la abrazó reconfortanteme