Capítulo 25: Una propuesta hacia el futuro.
El momento de intimidad entre Ximena y Alejandro se extendió en el tiempo, cada caricia, cada beso, llevándolos a nuevas alturas de placer y conexión. Sus cuerpos se movían en perfecta armonía, como si estuvieran destinados a encontrarse de esa manera.
El calor del deseo los envolvía, y cada gemido se mezclaba con el sonido de la respiración agitada y el suave crujir de las sábanas bajo sus cuerpos entrelazados. En ese momento, no había lugar para dudas ni preocupaciones, solo existía el aquí y