Mundo ficciónIniciar sesiónValérie
Sus sollozos ahogados y húmedos me partieron el pecho al darme cuenta de que él también estaba llorando. —Nunca debí decirte que te fueras. Te lo juro, iba a ir a buscarte antes de esto. Nunca quise... Debí. —No importa —le interrumpí con voz ronca. Sentí una cálida humedad deslizarse por mi cabello y noté cómo temblaba su cuerpo. —Lo siento mucho. No pude protegerte. —No te atrevas a terminar esa frase —le susurré con fiereza, interrumpiéndole y acercándole más a mí. —Viniste. Me salvaste. Salvaste a nuestro bebé. No respondió, su voz sonaba ahogada contra mi mejilla. Sentí la angustia y la culpa y se me partió el corazón. En comparación con todo lo que había pasado, el asunto que nos había separado ahora parecía una tontería. Ambos habíamos cometido errores y casi nos perdemos el






