41
~ El punto de vista de Isabella
Cuando finalmente llegué a la entrada, me detuve un momento, contemplando el paisaje. El cielo nocturno estaba iluminado por estrellas centelleantes, y la fresca brisa del atardecer me refrescaba la piel. Entonces, vi a Lucian de pie junto a su elegante coche negro, observando la zona con la mirada.
Cuando volvió la mirada hacia mí, sentí que se me cortaba la respiración. Su expresión pasó de una espera casual a una de pura sorpresa al observar mi apariencia.