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~ El punto de vista de Isabella
Cuando finalmente llegué a la entrada, me detuve un momento, contemplando el paisaje. El cielo nocturno estaba iluminado por estrellas centelleantes, y la fresca brisa del atardecer me refrescaba la piel. Entonces, vi a Lucian de pie junto a su elegante coche negro, observando la zona con la mirada.
Cuando volvió la mirada hacia mí, sentí que se me cortaba la respiración. Su expresión pasó de una espera casual a una de pura sorpresa al observar mi apariencia.
—Guau —suspiró, abriendo mucho los ojos con auténtico asombro—. Te ves impresionante, Isabella.
Una oleada de calor me inundó las mejillas al acercarme, sintiendo la conexión eléctrica entre nosotros. “¡Gracias! Tú también te ves genial”, respondí, intentando sonar segura, aunque el corazón me latía con fuerza.
Lucian dio un paso adelante, su mirada se posó en mi vestido, y luego me miró a los ojos. “No esperaba que estuvieras tan deslumbrante. ¡Te has transformado por completo!“. Su voz estaba